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Conexión ilegal de agua en San Juan de los Encinos: Un conflicto entre vecinos y derechos vulnerados

  • Foto del escritor: AYLIN MISHEL SAZO QUINONEZ
    AYLIN MISHEL SAZO QUINONEZ
  • 31 ago 2024
  • 3 Min. de lectura

Por: Aylin Sazo


El agua, como recurso natural esencial, juega un papel crucial no solo en la satisfacción de las necesidades vitales de la población, sino también en el desarrollo de actividades económicas y la preservación de procesos ecológicos fundamentales. No obstante, en la colonia San Juan de los Encinos 1, este recurso ha sido objeto de un conflicto que amenaza su disponibilidad, a raíz de una conexión ilegal de agua que ha persistido durante tres años.


Los responsables de este acto son un grupo de vecinos de la colonia vecina, Prados de Nimajuyú, quienes, con acciones que implican el uso de la fuerza, se conectaron sin autorización al tubo central de Empagua, afectando gravemente el suministro de agua en San Juan de los Encinos 1.


El Código Penal de Guatemala, en su Artículo 249, establece claramente que el robo de agua, al igual que el de energía eléctrica, gas u otros fluidos, es un delito que conlleva penas de prisión de dos a cuatro años, además de una multa de 10 mil quetzales. Este acto, además, viola la Ley de Aguas, que considera el agua un bien de uso público, cuya gestión debe realizarse en beneficio del bien común, respetando el medio ambiente y atendiendo los intereses de la Nación. A pesar de estas disposiciones legales, las denuncias interpuestas por los vecinos de San Juan de los Encinos no han logrado resolver la situación, generando disturbios y violencia entre las comunidades afectadas.


(imagen extraida de la web con fines ilustrativos)


Marina Barrientos, vecina de San Juan de los Encinos 1, relata cómo su hogar, ubicado al final de la colonia, enfrenta constantes problemas de baja presión de agua. Desde la creación de la colonia, los residentes se organizaron para adquirir un ramal y garantizar su derecho al agua, pagando sus facturas mensuales. Sin embargo, la situación se ha vuelto insostenible desde que los habitantes de Prados de Nimajuyú se conectaron ilegalmente a la red, afectando el flujo normal de agua y complicando el día a día de los vecinos.


Por otro lado, Bety Boteo, residente de Prados de Nimajuyú, justifica la acción de su comunidad como una medida desesperada. Explica que la lotificación de su área no está registrada y que el propietario de los terrenos desapareció sin dejar rastro, lo que ha impedido que regularicen su conexión al agua. Aunque son conscientes de que esta situación ha generado tensiones, insisten en que la falta de agua también los afecta gravemente, obligándolos a velar por el recurso en horas de la madrugada para asegurar el abastecimiento mínimo para sus familias.


El conflicto no solo ha creado divisiones entre las colonias, sino que también ha evidenciado la ineficacia de las autoridades para resolver el problema. Según los vecinos, el anterior alcalde, Jorge Mario García, no ofreció soluciones durante las audiencias comunitarias, y Empagua, la entidad encargada del suministro de agua, argumentó que es más fácil combatir la conexión ilegal de una sola familia que la de una colonia entera. Esta falta de acción ha perpetuado el conflicto, que en 2024 sigue sin resolución ni seguimiento, mientras que los residentes de Prados de Nimajuyú continúan construyendo nuevas casas dejando conexiones preparadas para su uso, exacerbando la crisis.


(imagen extraida de la web con fines ilustrativos)


Es imprescindible que se establezca un diálogo abierto y constructivo entre ambas comunidades, facilitado por las autoridades, para encontrar una solución que garantice el acceso justo y equitativo al agua para todos los involucrados.






 
 
 

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