Cáncer: Cambio de vida
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- 17 abr 2024
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Por: Rodrigo Hernández
Abril 2024.
El pasado 7 de marzo del presente 2024, el Congreso de la República de Guatemala aprobó la "Ley Integral del Cáncer", cuya labor es mejorar las condiciones de vida de todas las personas que padecen este mal. Además, se incluye un programa de prevención con el cual buscan disminuir el porcentaje de pacientes con esta enfermedad, y por ende, la tasa de mortalidad.
Son las 4:00 a.m. y doña Amelia, una ciudadana "común" de 60 años de edad, se levanta para acudir a su cita en el Hospital General San Juan de Dios, específicamente al departamento de "paliativos", y así dar seguimiento a su caso. Desde el año 2013 ha luchado contra el cáncer de tiroides, sometiéndose a diferentes tratamientos como radioterapias, yodo radioactivo, cirugías, biopsias, etc. Temerosa y sin ganas de asistir, se levanta con la esperanza de recibir una buena noticia, o por lo menos no lo contrario, sin embargo, esta enfermedad es implacable.

(Foto: calle de la casa de doña Amelia)
En el pasado, las enfermedades transmitibles representaban un mayor riesgo para las personas que las portaban. Por ejemplo, en el siglo XIX cuando se desarrolló el cólera, dio un gran número de mortalidad en cuanto a las personas que lo padecieron. Sin embargo, en la actualidad, la aparición de antibióticos y la implementación de medidas de higiene pública, como el buen manejo de los desechos físicos y el suministro de agua potable, han hecho que estas enfermedades disminuyan su nivel de pacientes. En este sentido, las enfermedades no transmisibles como la diabetes, la hipertensión, el cáncer y los problemas cardiovasculares, han generado una mayor preocupación para los salubristas, puesto que son padecimientos que se desarrollan conforme al estilo de vida y los hábitos de salud de cada persona. Hoy en día, estas enfermedades tienen un mayor impacto en la salud, ya que son más costosas en su tratamiento y, por ende, representan un mayor gasto para el Estado que una enfermedad como el VIH, por ejemplo. Teniendo en cuenta que con los avances en la medicina se ha logrado encontrar una cura o al menos tratamiento para este tipo de males que se transmiten. Con el tratamiento oportuno, una persona que vive con VIH puede llevar un estilo de vida completamente normal. Todo lo contrario, ocurre con el cáncer, ya que para su tratamiento se necesita toda una serie de equipos para poder mantener la calidad de vida del paciente, sin tomar en cuenta que la carga psicológica de un enfermo crónico es mucho mayor.
Según experta en salud mental indica que: “una enfermedad crónica es muy impactante para todo ser humano, aunque existe una incertidumbre acerca de la muerte, lo que más preocupa a la persona es dejar a sus seres queridos y que harán ellos si en determinado momento muriera, no tener un legado y que le olviden. Por otra parte, el no saber si será un tratamiento doloroso o muy caro puede ser un factor generador de ansiedad”. Además, esto no solo afecta a la persona que padece de cáncer, sino que también altera de cierta manera la mente de los familiares, amigos, o seres apegados a la persona, debido que, en muchas ocasiones la falta de recursos económicos conlleva a una gran frustración, puesto que en nuestro país con los precios tan elevados de la canasta básica, la alza en los combustibles, la falta de oportunidades etc., si sobrevivir es un reto, no digamos tratar una enfermedad tan costosa como lo que es el cáncer.
(Foto: representación extraída de internet)
El GLOBOCAN (por sus siglas en inglés Global Center Observatory) apunta que en Guatemala no se tiene un dato exacto acerca de cuantas son las personas que padecen de cáncer, debido a la mala consolidación de los datos y la calidad de los mismos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer más común en nuestro país es el de próstata.
Se estima que en Guatemala cada 93 de 100, 000 hombres mueren por cáncer y 105 mujeres bajo el mismo cálculo.
Fue en el 2022 cuando la ex diputada al Congreso de la Republica Lucrecia Hernández Mack, presentó en aquel entonces la iniciativa: “Ley para la atención integral del cáncer”, siendo ella una paciente oncológica fallecida el 6 de septiembre del 2023, precisamente por dificultades de salud por cáncer, (específicamente de ovario) el cual venía tratándose desde el 2020 tras su diagnóstico. Ella dio un claro ejemplo de las falencias salubristas en nuestro país, debido que tuvo que viajar a EEUU y estar allá 6 meses para recibir su tratamiento de quimioterapias, en ese sentido es necesario hacer la observación que, pudo hacerlo de esta manera, ya que tanto su familia como ella contaba con los recursos económicos.
Dentro del presupuesto dado al Ministerio de Salud para este 2024, se asignaron Q12 mil 162 millones, lo cual es más que suficiente para atender a la población según expertos en análisis, pero ¿qué pasa con ese dinero? ¿Cuánto realmente se utiliza para dar una atención digna a los guatemaltecos? Gracias a las redes sociales, en la actualidad se ha logrado evidenciar cómo se roba el dinero a través de contratos, gastos innecesarios y equipo de maquinaria que se encuentra inservible dentro de los hospitales. Mientras que los directores y el personal de jefatura gastan Q26.00 en una libra de pollo que en el mercado cuesta alrededor de Q13.00, las jeringas que en cualquier farmacia cuestan Q2.00, las están “comprando” en Q32.00, miles de quetzales derrochados en “mantenimiento”, millones en equipo y construcción y/o reparaciones.
Por su parte, las y los pacientes se ven obligadas a buscar formas de acudir a sus citas médicas, ya que muchas de ellas tienen que pagar pasajes de alto valor, alimentación, tiempo, entre otras cosas, solo para llegar a las clínicas y enterarse de que no hay medicamentos disponibles ni personal médico para la atención. Además, se asignan citas médicas con tiempos de espera de hasta más de medio año, lo que permite que la enfermedad en los pacientes siga avanzando.
Doña Amelia cuando asiste a sus citas médicas, en su recorrido gasta Q15.00, de un taxi ruletero que la conduce hacía la zona 13, luego debe tomar otra unidad que cuesta Q5.00 que la lleva hacía el Instituto de Cancerología (INCAN) (debido que del hospital San Juan de Dios, los pacientes oncológicos son referidos a esta institución), adicional a su desayuno que tiene un costo alrededor de Q20.00/25.00, puesto que en la mayoría de veces, le toca salir de madrugada para llegar a tiempo, además, debe pagar su consulta la cual tiene un valor de Q95.00; en total son aproximadamente Q160.00 los que gasta en un día de cita; esto sin contar los medicamentos, estudios, entre otros gastos que se generen.
Es miércoles 3 de abril a las 10:30am y doña Amelia espera su turno para pasar con la doctora, hace aproximadamente año y medio se sometió a radioterapias, a través de las cuales se esperaba se pudiera disminuir (aunque en el fondo todos esperaban que se eliminara) el cáncer, luego de ello quedo en revisión para validar que tan óptimo había sido este proceso. Sin embargo, al momento de la revisión de los últimos estudios, malas noticias, el cáncer ha llegado a una parte de sus pulmones, desconsolada agarra sus manos una con la otra, sus ojos se llenan de lágrimas y recuerda su infancia en donde desde niña ella palpaba como en su garganta había pequeñas “bolitas”, las cuales nunca se checó.

(Foto: doña Amelia en su cita del 3 de abril)
El cáncer se encuentra dentro de las enfermedades intransmisibles, sin embargo hay factores de riesgo, lo cual hace que aumente la probabilidad y posibilidad de que una persona pueda desarrollarlo cuando ya ha habido un familiar, paciente de cáncer.
Hasta el momento no hay una cura como tal para el cáncer; sin embargo, la Dra. Ingrid Del Carmen, epidemióloga del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), nos ofrece un top 3 de las formas en las que se puede ayudar a prevenir esta enfermedad. En primer lugar, está evitar la vida sedentaria; como personas, es importante estar en movimiento. En esta época en la que nos hemos acostumbrado a la virtualidad, nos resulta más difícil retomar las actividades físicas, pero esto es indispensable para el cuerpo. En segundo lugar, está la alimentación. Con esto nos referimos a que debemos tratar de consumir alimentos más orgánicos y menos procesados, grasas saturadas y carbohidratos en exceso. Y como recomendación principal, está el manejo del estrés. Cuando se tiene una vida muy agitada, con poco descanso y control de la mente, provoca la secreción de sustancias en el organismo como el cortisol, que finalmente termina debilitando los tejidos porque se mantienen siempre hiperexcitados. Es aquí donde muchas personas son diagnosticadas con hipertensión, diabetes, cáncer, etc., sin tener un historial familiar previo.
También ofrece un análisis con respecto a la ley recién aprobada, señalando: "Guatemala tiene un sistema de salud tripartito, como diría Lucrecia Hernández Mack, es decir, que está dividido en lo público, el seguro social y lo privado. No es como la caja de seguro social costarricense, por poner un ejemplo, ya que en este sistema todos los habitantes están cubiertos de manera universal. En ese sentido, la apertura de un hospital es necesaria, pero considero que se puede centralizar la atención. El Estado debería apoyar al seguro social y de esta manera atender a pacientes oncológicos a través del IGSS, evitando así que las personas del interior tengan que desplazarse para recibir su tratamiento y puedan hacerlo en las sedes del interior".
Hasta el momento, no se tiene una mayor ampliación con respecto al reglamento de esta ley, pero se espera que sea el inicio de una mejor calidad de vida para las generaciones futuras, y ¿por qué no?, también para doña Amelia.




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