Femicidio: Un Desafío para la Seguridad de las Mujeres.
- 3528220070101
- 23 oct 2024
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 23 oct 2024
Por: Rodrigo Hernández
Las mujeres, como cualquier ciudadano guatemalteco, deberían salir a las calles sin temor a ser acosadas, discriminadas ni vulneradas por su sexo; mucho menos deberían sufrir ningún tipo de abuso dentro de su hogar.
En Guatemala, aunque se ha tratado de proteger la integridad y los derechos de las mujeres, el femicidio sigue en aumento. De julio de 2023 a junio de 2024, se reportaron 343 femicidios, según la PNC.
Los resultados de la primera Encuesta Nacional de Calidad y Bienestar de los Hogares (ENCABIH), realizada por el Instituto Nacional de Estadística de septiembre a noviembre de 2023, señalan que, entre los resultados más relevantes, el 48.8% de las mujeres afirmó haber experimentado un incidente de violencia al menos una vez a lo largo de su vida. Además, un 34.48% de mujeres afirmó haber sufrido alguna manifestación de violencia sexual, y un 31.67% reportó haber sufrido violencia psicológica. Un 18.14% sufrió violencia física y un 14.93% enfrentó violencia económica.
En el periodo 2019-2023, se reportaron 831 denuncias por femicidio; durante ese mismo periodo, se dictaron sentencias condenatorias en 13,514 casos y absolutorias en 3,411 por femicidio y otras formas de violencia contra la mujer.
Foto: INE
El 2 de mayo de 2008 se publicó en el Diario Oficial de Centroamérica la Ley contra el femicidio y otras formas de violencia contra la mujer, la cual tiene como fin garantizar la vida, la libertad, la integridad, la dignidad, la protección y la igualdad de todas las mujeres ante la ley.
Existen también grupos de apoyo, instituciones, asociaciones y muchas más entidades que apoyan el empoderamiento de la mujer y la ayudan a perder el miedo para denunciar cualquier tipo de abuso o violencia que enfrenten.
El Centro de Apoyo Integral para Mujeres Sobrevivientes de Violencia (CAIMUS) es uno de ellos. Una de las psicólogas de este centro, la licenciada Nancy Campos, comparte que el femicidio es toda acción que cause daño físico, psicológico, económico o sexual a la mujer.
Campos señala que durante la pandemia del COVID-19, la violencia en el hogar aumentó: “Cuando inició el COVID-19, la violencia aumentó en el ámbito privado, es decir, en el hogar, según la ley. Esta situación afectó a las mujeres; de hecho, aumentó el número de embarazos en niñas de 14 años en adelante.” Además, comparte: “Uno de los lugares más vulnerables para las mujeres son las escuelas; desde niñas, sufren acoso por parte de sus compañeros e incluso de sus maestros”.
También menciona que este tipo de violencia afecta tanto las áreas rurales como las urbanas: “La sociedad está acostumbrada a juzgar a la mujer por todo lo que hace; si no se denuncia, se juzga, y si se denuncia, la mujer se vuelve mala ante los ojos de las personas”. Además, hace hincapié en el tema de las denuncias y comenta: “La justicia en nuestro país es muy lenta; una denuncia puede durar de 1 hasta 4 años, dependiendo del caso”.
Ojalá, con el paso de las generaciones, se deje de ver a la mujer como “el sexo débil” y podamos erradicar la misoginia contra este género simplemente por el hecho de serlo.
Foto: CAIMUS





Comentarios