Incrementa el número de menores guatemaltecos no acompañados retornados desde EE. UU. y México
- Lenin Jancarlo Garrido Garcia
- 13 sept 2024
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Por: Lenin García
13 de septiembre del 2024
Durante la última semana de agosto, 55 menores de edad guatemaltecos que viajaban sin compañía fueron retornados al país, de acuerdo con el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM). De estos, 38 eran niños y 17 niñas, quienes fueron recibidos y atendidos por la Unidad de Niñez y Adolescencia en los Centros de Recepción de Retornados del IGM.
En total, entre el 26 y el 31 de agosto, se registró la llegada de 1,068 guatemaltecos retornados desde México y Estados Unidos, entre los cuales 156 eran menores, incluidos los 55 que viajaban sin acompañante. Estas cifras reflejan el aumento en el número de niños y adolescentes que emprenden la peligrosa travesía hacia el norte en busca de mejores oportunidades.
El Instituto Guatemalteco de Migración cuenta con dos Centros de Recepción de Retornados. Uno se ubica en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala y brinda atención a quienes son retornados por vía aérea. El otro se encuentra en Tecún Umán, San Marcos, destinado a aquellos retornados por vía terrestre. En ambos centros, la Unidad de Niñez y Adolescencia se encarga de recibir a los menores no acompañados y ofrecerles apoyo psicosocial, atención médica, alimentación y otras formas de asistencia para facilitar su reinserción en la sociedad guatemalteca.
(Fotografía extraída de la página web de Humanium)
Hasta el 3 de septiembre de 2024, el IGM ha registrado un total de 57,707 guatemaltecos retornados al país. De estos:
45,523 provienen de Estados Unidos.
3,582 provienen de México, ambos por vía aérea.
8,602 fueron retornados por vía terrestre, principalmente desde México.
Sin embargo, el creciente número de menores no acompañados subraya la necesidad de políticas más integrales para abordar las causas que impulsan la migración infantil. Muchos niños y adolescentes parten solos en busca de un mejor futuro, exponiéndose a múltiples riesgos durante su travesía. Las cifras actuales son un llamado de atención para que las autoridades guatemaltecas fortalezcan las estrategias preventivas y refuercen los programas de apoyo y reintegración de los retornados.
Rubén Gutiérrez, un joven guatemalteco de 17 años que fue deportado desde Estados Unidos, compartió su experiencia: “Decidí irme porque en Guatemala las cosas estaban muy difíciles para mí y para mi familia. Mi mamá perdió su trabajo, y no había muchas oportunidades para jóvenes como yo. Escuché que en Estados Unidos se podía ganar más dinero y había más oportunidades para estudiar y trabajar. Pensé que era mi única opción para ayudar a mi familia y encontrar un futuro mejor.”
También indicó que “Al principio, me sentí muy asustado y solo. Era la primera vez que hacía un viaje tan largo sin nadie que conociera a mi lado. En el camino, encontré a otros migrantes, pero no todos eran de confianza. A veces, viajábamos juntos por seguridad, pero en otros momentos, estaba completamente solo. Fue difícil, especialmente cuando tuvimos que atravesar la frontera. En las fronteras, había gente que nos pedía dinero para dejarnos pasar o para ayudarnos con el camino. A veces, eran bastante agresivos. No siempre sabíamos si lo que nos decían era verdad o si simplemente querían aprovecharse de nosotros.”
El Instituto Guatemalteco de Migración enfrenta el reto de no solo brindar atención inmediata a los menores, sino también de facilitar su reinserción en la sociedad guatemalteca, minimizando el impacto de su experiencia migratoria. A través de una atención integral y coordinada, las autoridades buscan mitigar las consecuencias de estos peligrosos viajes, mientras trabajan en estrategias a largo plazo para reducir la migración infantil no acompañada.




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