Inversiones fallidas y nuevos planes para el Aeropuerto Internacional La Aurora
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- 6 nov 2024
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Por: Rodrigo Hernández
El Aeropuerto Internacional La Aurora (AILA) ocupa el cuarto lugar entre los aeropuertos de Centroamérica. Sin embargo, desde hace varios años ha sufrido un deterioro significativo, afectado por inundaciones y la falta de servicios esenciales como elevadores, gradas eléctricas, sanitarios, personal de seguridad, pistas de aterrizaje y áreas adecuadas para que los pasajeros esperen el abordaje de sus vuelos. Todo esto ha afectado principalmente a los viajeros.

Foto: Prensa Libre.
Pero, ¿qué han hecho los gobiernos al respecto?
Desde 2009 no se han realizado trabajos significativos de remozamiento en el AILA. No obstante, el gobierno anterior, bajo la presidencia de Alejandro Giammattei y con la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) a cargo de Francis Argueta, invirtió millones en supuestas reparaciones. Uno de los casos que causó mayor inconformidad entre la ciudadanía fue el gasto de Q8 millones 650 mil en elevadores y gradas eléctricas que no funcionaron porque no encajaban con los espacios ya construidos. Además, surgieron escándalos de corrupción, como el caso del exministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, quien recibió más de $4 millones por no cobrar renta a una empresa ubicada dentro del AILA.
Solo en 2022, la DGAC tuvo un presupuesto de Q173.4 millones, de los cuales Q2.3 millones fueron destinados a remozamientos. El resto del presupuesto se distribuyó de la siguiente manera:
Q12.7 millones (US$1.6 millones) para seguridad aeroportuaria
Q23.3 millones (US$3 millones) para servicios de navegación aérea
Q134.5 millones (US$17.3 millones) para actividades de dirección y coordinación.
El actual gobierno ha señalado que la reparación del aeropuerto es un desafío muy grande y ha solicitado un presupuesto de $800 millones. Este proyecto se dividirá en tres fases:
La primera fase se centrará en la atención inmediata, a cargo del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (MICIVI), e incluirá reparaciones de la estructura física y la compra de equipo.
La segunda fase consistirá en una licitación pública, transparente y sin corrupción, para otorgar la operación del aeropuerto a una entidad internacional experta.
Finalmente, en la tercera fase se ampliará el aeródromo y se incrementará su capacidad para los próximos 25 años, adoptando un modelo de alianza público-privada.
Desde septiembre se ha abierto la convocatoria para que empresas de mantenimiento, suministros de materiales, mobiliario y equipo puedan participar como proveedores en el proceso de remozamiento.
Cabe recalcar que es crucial mantener el aeropuerto en buenas condiciones, no solo por la imagen, sino porque tiene la categoría de internacional. Si no se atiende este problema, se corre el riesgo de perder competitividad en el mercado.
Se consultó al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) y a la DGAC sobre el plan de acción para estos trabajos, si ya se han recibido propuestas de proveedores y cómo se invertirán los fondos. Sin embargo, la respuesta fue negativa, ya que indicaron que esta información no se puede compartir por el momento.



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